El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) se mantiene firme con una vela encendida y espera una salida al conflicto laboral. A poco más de nueve meses del decreto presidencial que extinguió Luz y Fuerza del Centro (LyFC), la negociación ha dado un giro favorable. La semana pasada, Martín Esparza tuvo una reunión con el nuevo secretario de Gobernación, José Francisco Blake, en la que este último ofreció la toma de nota a los 26 miembros del Comité central del sindicato. Ésta reconoce la renovación de la dirigencia sindical que ratifica a su líder Martín Esparza. Con esto, el sindicato se anotó un punto en favor que le devuelve cierta fuerza y legitimidad, perdidas en meses anteriores.
La negociación política sobre la figura de “patrón sustituto” quedó pendiente y aún se deben tratar un par de temas medulares: la restructuración interna del sindicato, la posible reincorporación laboral y sus condiciones, así como una reforma laboral que siente las bases de un sistema de rendición de cuentas sindical y que puntualice el carácter democrático de los sindicatos.
Desde una visión progresista, el sindicalismo debería descansar entre una estructura democrática de representación que rinda cuentas (a agremiados y no agremiados) y la salvaguarda de los derechos de los trabajadores. El argumento económico sobre la eficiencia de la empresa jamás debe anteceder a los derechos de los trabajadores, como sucedió con LyFC.
En relación con la negociación de la semana pasada, la figura de “patrón sustituto” plantea que los trabajadores sean reincorporados con un nuevo patrón, que en este caso sería la CFE. Esto significa un reto en materia laboral, pues una sustitución patronal implica que debe existir una relación laboral, situación que Javier Lozano ha enfatizado en más de una ocasión que cesó completamente y que ahora está pendiente de resolver en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCyA). Ésta determinará si ya acabó la relación colectiva de trabajo en el momento de la extinción de LyFC. (more…)